Con cuatro directores de Comunicación Social en dos años y convenios detenidos, la administración de “Huacho” Díaz Mena desvía recursos públicos a ‘fan pages’ fantasma y propaganda a modo.

Mérida, Yucatán a lunes 2 de noviembre del 2026.— Detrás del discurso oficial del “Renacimiento Maya”, el manejo de la comunicación social en el gobierno de Joaquín “Huacho” Díaz Mena atraviesa su crisis más severa. Marcado por la opacidad financiera, un desorden administrativo sistemático y un estranglamiento económico directo hacia los medios de comunicación locales, el aparato gubernamental ha desplazado la rendición de cuentas para dar paso a la improvisación y a la guerra mediática.

El nombramiento de Alaine López Briceño como nueva titular de la Dirección General de Comunicación Social —en sustitución de Janitzio Durán— confirma la inestabilidad interna de un departamento por el que han desfilado cuatro titulares en tiempo récord (pasando por Wendy Aguayo y Joaquín Ocampo). La expriista deja la Secretaría de Infraestructura para el Bienestar, donde administraba un presupuesto sectorizado de $3,758,542,388 pesos, para asumir la gestión de los $254,133,837 pesos destinados a comunicación en 2026. La decisión de mover a una funcionaria del área de obras públicas para contener las crisis mediáticas del Ejecutivo evidencia el nivel de desesperación política en Palacio de Gobierno.
Red de choque y guerra sucia desde la colonia México

Mientras las finanzas operativas de la vocería se mantienen bajo reserva, diversos señalamientos apuntan al despliegue de una estructura paralela financiada con recursos públicos para atacar a la oposición y desgastar la figura de la alcaldesa de Mérida:
- Centro de mando en la colonia México: Operación de una oficina dedicada a la creación, administración y pauta publicitaria de fan pages fantasma y cuentas de choque en redes sociales.
- Patrocinio a regidores guinda: Entrega de equipo técnico de grabación y producción audiovisual a regidores oficialistas para la elaboración de clips y contenido difamatorio en plataformas digitales.
- Equipamiento para legisladores: Dotación de tecnología sofisticada a diputadas y diputados del bloque oficialista enfocados en articular embestidas mediáticas contra el Ayuntamiento capitalino.

Asfixia financiera al gremio y medios ‘copy-paste’
A pesar de contar con una partida presupuestal aprobada por el Congreso que supera los 254 millones de pesos, la administración estatal acumula más de tres y hasta cuatro meses de retraso en el pago de convenios publicitarios con empresas periodísticas locales y reporteros independientes.
Este atraso no responde a una falta de liquidez, sino a un jineteo de recursos y a una estrategia de asfixia económica para condicionar la línea editorial de las redacciones. En contraste con el impago a medios formales, la pauta oficial se encauza hacia portales de «copy-paste» sin alcance ni impacto real, cuyo único propósito es multiplicar boletines de propaganda vacía.
Descontrol de daños y asesores foráneos
La falta de control interno y la injerencia de asesores foráneos desconectados de la realidad yucateca han derivado en múltiples colapsos de imagen. Uno de los episodios más graves fue el caso de Doña Josefina, donde tras una deficiente atención en la JAPAY, la jefa de despacho reaccionó con risas burlonas e intentó justificar la negligencia haciendo pasar a la usuaria como enferma mental, exponiendo la falta de sensibilidad y la ausencia total de protocolos de manejo de crisis.

El dinero público para la cobertura informativa está etiquetado y aprobado. Mantener secuestrada la pauta formal mientras se financian infraestructuras de ataque político no solo ahonda la crisis de credibilidad del gobierno de “Huacho” Díaz Mena, sino que convierte la vocería estatal en una puerta giratoria donde el cambio de nombres difícilmente corregirá el rumbo.






