Amor incondicional en la Bojórquez: el lazo indestructible entre un adulto mayor y sus dos perritos geriátricos

Mérida, Yucatán a viernes 28 de agosto del 2026.— Tras el incidente ocurrido en días recientes en la colonia Bojórquez, donde una mujer resultó con mordeduras derivadas de una aparente imprudencia al aproximarse a un predio, las autoridades municipales mantienen abiertas las diligencias administrativas correspondientes para el deslinde legal de responsabilidades, evitando emitir condenas precipitadas hacia los animales involucrados.
El caso ha tomado un matiz de profunda empatía social al tratarse de una pareja de perritos de edad avanzada y su dueño, un adulto mayor con quien mantienen un vínculo afectivo entrañable que no se ha fracturado a pesar de la adversidad.

Como parte del seguimiento puntual al caso, se informa que los dos perritos se encuentran actualmente resguardados en el Centro Municipal de Atención Animal (CEMAA). Ambos caninos se reportan sanos, salvos y recibiendo los cuidados veterinarios y atenciones necesarias mientras continúa el proceso administrativo correspondiente.
De manera paralela, las autoridades competentes colaboran directamente con su tutor en el establecimiento de una ruta de cumplimiento de las condiciones y medidas requeridas, con el firme objetivo de que los perritos puedan regresar a su hogar a la brevedad posible.

El tutor ha manifestado en todo momento su total disposición para cumplir con las disposiciones que se establezcan. Se continuará dando seguimiento puntual al procedimiento, a la espera de lo que determine el Juez Cívico y de que se consoliden las condiciones necesarias para concretar la reintegración de los ejemplares a su núcleo familiar.

Las acciones institucionales se ejecutan conforme al procedimiento legal establecido, priorizando tanto la salud pública como el bienestar de los animales involucrados.
Raúl Escalante Aguilar, titular de la UMABA, informó que el propietario ha mantenido una actitud de colaboración y se encuentra en la mejor disposición de atender las medidas y recomendaciones que le sean indicadas.
“Estamos trabajando con el propietario para que cumpla con las condiciones adecuadas de manejo, cuidado y resguardo. Existe disposición de su parte y nuestro objetivo es acompañarlo para que este proceso avance de manera responsable y segura”, explicó.
Escalante Aguilar dejó claro que, dentro de la atención de este caso, no se contempla la eutanasia ni ninguna otra medida que implique privar de la vida a los perros.

“Nuestra prioridad es el bienestar de los animales.
Estamos construyendo una ruta para que, una vez cumplidas las condiciones correspondientes, pueda analizarse su devolución. Ninguna medida que implique quitarles la vida forma parte de las opciones consideradas”, puntualizó.
Los perros permanecen bajo resguardo en el Centro Municipal de Atención Animal, donde reciben alimentación, valoración, atención y los cuidados correspondientes.
El titular de la UMABA precisó que el procedimiento administrativo relacionado con el resguardo y la posible devolución de los animales es independiente de la carpeta de investigación que continúa ante la Fiscalía General del Estado por los hechos ocurridos.
Por ello, aun cuando el propietario cumpla con las condiciones solicitadas por la autoridad municipal y se avance hacia una eventual devolución, deberá atender las disposiciones que determine la Fiscalía y responder por la reparación o el resarcimiento de los daños ocasionados.
“Una cosa es el proceso que seguimos para garantizar el bienestar de los animales y establecer condiciones para su posible regreso, y otra es la investigación que continúa ante la Fiscalía. El propietario puede cumplir con la UMABA, pero también deberá responder y seguir lo que la autoridad ministerial determine”, indicó Escalante Aguilar.
La UMABA continuará dando seguimiento al caso y brindando orientación al propietario para establecer medidas preventivas que reduzcan riesgos y permitan una convivencia segura y responsable.
El Ayuntamiento de Mérida reiteró que la protección de los animales debe conciliarse con la responsabilidad de sus propietarios y con el derecho de las personas afectadas a que los daños sean reparados conforme a lo que determinen las autoridades competentes.







