«La cúpula del Congreso de Yucatán respalda la creación de un nuevo partido que presume autonomía, pero opera con personal bajo las órdenes de Morena.»
Mérida, Yucatán a martes 7 de julio del 2026. – Bajo la premisa de ser una «nueva opción ciudadana» alejada de los partidos tradicionales, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Yucatán (IEPAC) entregó formalmente el registro como partido político local a la organización «Compromiso Social». Sin embargo, lejos de la narrativa de independencia que presumen sus dirigentes, el nuevo instituto político ha comenzado su vida pública en medio de acusaciones de simulación y vínculos directos con el aparato legislativo estatal, específicamente con la órbita de Morena.

Durante la ceremonia encabezada por el Consejero Presidente del IEPAC, Mtro. Moisés Bates Aguilar, se otorgó la certificación que permite a este grupo participar en las elecciones de 2027. No obstante, el discurso de «ciudadanos sin militancia» choca con la realidad administrativa de su dirigencia, que mantiene un cordón umbilical con el Poder Legislativo.
El ADN legislativo de la nueva «oposición»
El acta constitutiva de «Compromiso Social» revela que su estructura de mando no es ajena al edificio del Congreso del Estado. Entre sus integrantes figuran empleados activos que cobran en la nómina legislativa, específicamente en el equipo del diputado Bayardo Ojeda Marrufo.
La lista de la directiva expone esta relación:
- Cecilia Carmina Dzul Maas (Secretaria General): Auxiliar administrativa del Congreso del Estado.
- Oscar Alberto Curiel González (Secretario de Finanzas): Asistente «B» del Congreso del Estado.
- Nino Victorio Ferro Muñoz (Presidente del Consejo Estatal): Director del portal NotiYuc, conocido por su línea editorial vinculada al partido oficialista, Morena.
El fantasma de la simulación
Fuentes al interior del recinto legislativo aseguran que la creación de este partido no es un movimiento espontáneo de la sociedad civil, sino una estrategia «palomeada» desde la cúpula del Congreso, bajo la venia del Presidente de la Junta de Gobierno, Wilber Monforte Márfil.
Para críticos y analistas políticos, la conformación de «Compromiso Social» constituye un acto de simulación política por parte de Morena. El objetivo sería fragmentar el voto opositor en 2027 y contar con un partido satélite que, aunque se declare independiente, actúe bajo las directrices del oficialismo.
La apuesta de cara al 2027
Pese a los cuestionamientos sobre su autonomía, el presidente del partido, Armando Cabrera Cantú, insiste en que buscan ser una alternativa real para los yucatecos. Según datos proporcionados por la Secretaría General, el partido cuenta con 8,000 afiliados y el aval de 15 asambleas distritales.

La meta electoral es ambiciosa: pretenden captar entre el 8% y 10% de la votación total en 2027, lo que les aseguraría la obtención de al menos un distrito de mayoría relativa y tres espacios de representación proporcional en el Congreso local.
Mientras «Compromiso Social» inicia su recorrido por los municipios, la duda permanece en el aire: ¿Se trata realmente de un movimiento ciudadano, o estamos ante la institucionalización de una estructura partidista diseñada para fortalecer, desde la fachada de la independencia, los intereses de la bancada guinda?







