
La salud de Yucatán en juego: Acusan que el multimillonario hospital se convirtió en el botín de negociaciones oscuras y favores de poder.

Mérida, Yucatán a lunes 15 de junio del 2026– El multimillonario proyecto del nuevo Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, cuya inversión supera los 1,000 millones de pesos, se encuentra en el ojo del huracán. Trabajadores del área de enfermería de la Secretaría de Salud (SSY), ahora bajo el régimen de IMSS-Bienestar, han alzado la voz para denunciar una red de favoritismos, componendas políticas y el respaldo de personajes clave como Domitilo Carballo Cámara para imponer a personal sin el perfil idóneo en jefaturas y mandos medios.
De acuerdo con un comunicado emitido por el personal de salud, los criterios de selección profesional han sido desplazados por «caprichos políticos». Las acusaciones apuntan a una maniobra desleal orquestada desde las cúpulas del poder local, afectando la calidad de la atención médica y la imagen del propio Gobierno del Estado.
El esquema de imposición: La alianza Alvar-Camelo y el aval de Domitilo
La principal inconformidad de los trabajadores radica en cómo se están utilizando los puestos públicos para sellar alianzas políticas. El caso más emblemático de estas irregularidades es el nombramiento de Andree Puerto Gómez como jefe en el nosocomio, un personaje con un historial académico y laboral cuestionable que hoy goza de una posición privilegiada gracias a hilos políticos.

El dato: Según la denuncia, el ascenso de Puerto Gómez responde directamente a un acuerdo cupular entre el líder sindical Alvar Rubio y Miguel Moreno Camelo (exjefe de la Jurisdicción Sanitaria No. 1), operado bajo la complicidad y el respaldo directo de Domitilo Carballo Cámara.

Las maniobras desleales que los trabajadores atribuyen a este grupo político incluyen:
- Validación de perfiles deficientes: El impulso de cuadros provenientes del grupo de Alvar Rubio («alvaristas») en áreas estratégicas del nuevo hospital, sin importar la falta de experiencia en administración hospitalaria.
- Pago de favores políticos: La utilización del presupuesto y los cargos del nuevo hospital (operado con más de 1,000 millones de pesos federales y estatales) como moneda de cambio para afianzar alianzas internas.
- Protección institucional: El cobijo por parte de figuras como Domitilo Carballo a funcionarios con señalamientos graves de conducta, ignorando las quejas del personal operativo.
Historial de irregularidades y acoso laboral
El personal de enfermería califica a Andree Puerto como un «oscuro personaje» con carrera trunca en sus inicios, egresado posteriormente de una institución de dudosa reputación y promovido originalmente durante campañas políticas en Kanasín. Su madre, Natividad Gómez —identificada también como una operadora conflictiva—, fue expulsada del Hospital O’Horán en el pasado por generar fricciones internas.
A pesar de no contar con la experiencia técnica ni administrativa para coordinar el área, Puerto Gómez fue ascendido tras la llegada de la nueva administración estatal de Joaquín Díaz Mena. Lejos de buscar la eficiencia institucional, el personal denuncia que el funcionario se ha dedicado a hostigar y acosar a las enfermeras, generando un clima laboral de terror y desconfianza.
Esfuerzo millonario «al caño»
Para los trabajadores de la salud, el respaldo de Domitilo Carballo y Miguel Moreno Camelo a este tipo de gestiones representa una traición a los esfuerzos de modernización del Sistema de Salud Nacional.
Los denunciantes advierten que, de continuar estas prácticas desleales donde los compromisos políticos valen más que la salud de los yucatecos, la megaobra del nuevo Hospital O’Horán estará destinada al fracaso operativo, dejando la salud pública en manos de la improvisación.







