«Este año se resuelve»: la respuesta oficial que no apaga la sed de una ciudad a 40 grados, donde la falta de presión y los cobros puntuales han agotado la paciencia de los meridanos.
Mérida,Yucatán a sábado 9 de mayo del 2026 – En una ciudad donde el termómetro desafía diariamente los 40°C de sensación térmica, el agua no es un lujo, es un derecho vital. Sin embargo, para miles de familias meridanas, este derecho se ha convertido en una promesa rota y un recibo puntual que pagar. La gestión de Francisco “Panchito” Torres Rivas al frente de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY) se encuentra hoy bajo el fuego cruzado de la indignación ciudadana y la falta de resultados tangibles.
El rostro de la crisis: La Colonia Alemán alza la voz
«No tengo agua, Panchito», rezaban los carteles en letras rojas que vecinos —en su mayoría adultos mayores— colgaron en las oficinas de la JAPAY en la colonia Alemán. La protesta no es un evento aislado, sino la culminación de meses de lidiar con tuberías secas, baja presión y una infraestructura que parece colapsar ante la demanda estival.

Elisa Sosa, representante del comité de vecinos organizados, lidera la recolección de firmas para exigir una solución definitiva. La desconfianza es el denominador común: mientras la dependencia presume en redes sociales que el servicio opera «con normalidad» tras supuestos mantenimientos, la realidad en los hogares es otra: cubetas vacías y actividades básicas suspendidas.
Inversiones invisibles y recibos puntuales

La contradicción es lo que más irrita al usuario. La JAPAY presume inversiones millonarias en modernización, pero el desabasto persiste. A esto se suma el incremento en las tarifas aplicado este año, lo que los ciudadanos perciben como un cobro injusto por un servicio que no reciben.
«El problema ya no es solo técnico, es de credibilidad. No se puede administrar una crisis solo respondiendo quejas en redes sociales mientras la gente no tiene con qué bañarse», señalan usuarios afectados.
La promesa oficial: ¿Solución real o estrategia de tiempo?
Ante la presión de las manifestaciones, el subdirector técnico de la JAPAY, Gilberto Enríquez, salió al paso para intentar calmar los ánimos. La respuesta oficial se centra en dos ejes:
- Atención particular: Revisión de casos específicos a través de comités vecinales.
- Circuitos Hídricos: Un plan de 54 proyectos de sectorización para crear sistemas de captación específicos para cada zona crítica.

«Este año se resuelve el tema del desabasto y si puede ser antes, mejor», sentenció el funcionario, asegurando que los trabajos de sectorización están al 100% en marcha.
Una gestión bajo la lupa
La pregunta queda en el aire y resuena en cada colonia afectada de Mérida: ¿Panchito realmente está resolviendo el problema o solo está administrando el tiempo para que pase la temporada de calor?
Por ahora, el comité de vecinos espera una reunión clave la próxima semana. Mientras tanto, la ciudad sigue esperando que el agua fluya con la misma fuerza que las promesas de la JAPAY. La salud, la higiene y la dignidad de Mérida no pueden esperar a que el calendario marque el fin de año.







