En un esfuerzo por transformar el entorno urbano en espacios de sana convivencia, la administración municipal encabezada por Cecilia Patrón Laviada ha intensificado el programa de reordenamiento de la vía pública. Más allá de una labor de limpieza, esta iniciativa busca sembrar un valor fundamental en la comunidad: la corresponsabilidad ciudadana.

La Vía Pública: Nuestro Espacio Común
Durante una supervisión en las colonias San Pablo Uxmal y San Pedro Uxmal, la alcaldesa enfatizó que el orden urbano no es una tarea exclusiva del gobierno, sino un pacto colectivo. Con el retiro de 30 vehículos abandonados y la intervención en predios con acumulación de basura, el mensaje es claro: el respeto al espacio ajeno y al libre tránsito es la base de una sociedad armoniosa.
«Decidimos ordenar la casa con planeación y atendiendo las necesidades de la ciudadanía. El orden no es solo un objetivo, es una forma de cuidar lo que hemos construido juntos», afirmó la edil.

Salud y Seguridad: Los Frutos del Orden
La acumulación de vehículos en desuso y desechos en predios particulares no solo afecta la estética de Mérida, sino que vulnera derechos humanos básicos como la salud y la seguridad. La autoridad municipal recordó que estos focos de infección son criaderos potenciales de enfermedades como el dengue, zika y chikungunya.
Resultados del operativo reciente:
- Vehículos retirados: 30 unidades que obstruían banquetas y calles.
- Basura recolectada: 6 toneladas de desechos en predios críticos.
- Zonas atendidas: San Pablo Uxmal, San Pedro Uxmal, Juan Pablo II, Emiliano Zapata Oriente y El Porvenir.
Un Llamado a la Solidaridad Ciudadana

La presidenta municipal hizo un hincapié especial en la importancia de que cada meridano asuma su rol en el mantenimiento de la ciudad. El respeto a la normativa vigente y el diálogo previo con los propietarios han sido claves para que estas acciones se realicen bajo un marco de legalidad y civismo.

Mantener las calles libres de obstáculos y los predios limpios es una muestra de empatía hacia el vecino y de amor por la ciudad. La invitación queda abierta: para que Mérida siga siendo un referente de calidad de vida, el orden debe empezar desde la puerta de cada hogar.
Recuerda: Una ciudad limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia y donde sus habitantes cuidan cada rincón como si fuera propio.






