
En el corazón de la Cancha Violeta de Vista Alegre Norte, el aire no solo se sentía fresco este miércoles; se sentía vibrante, eléctrico y, sobre todo, protector. No era una mañana cualquiera en Mérida. Bajo el sol de marzo, más de 100 mujeres de todas las edades transformaron un espacio público en un refugio de aprendizaje y valentía durante la macroclase de defensa personal encabezada por la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
El mensaje fue claro desde el primer minuto: la seguridad también se construye desde el cuerpo y la confianza propia.

Más que técnica, una red de cuidado
La jornada, enmarcada en las conmemoraciones por el Mes de la Mujer, no buscaba solo enseñar a lanzar un golpe certero o zafarse de un agarre. El objetivo profundo era la autonomía.
«Como mujer, meridana y alcaldesa, creo en una ciudad donde podamos vivir seguras y con herramientas reales para enfrentar cualquier situación», expresó Cecilia Patrón, cuya cercanía con las asistentes recordaba más a una aliada que a una autoridad.
Bajo la guía experta de Reina Hau Can, maestra de tae kwon do, las participantes —desde jóvenes estudiantes hasta vecinas de la zona— descubrieron que su fuerza física es un recurso vital. Entre risas de complicidad y rostros de concentración, la Cancha Violeta se convirtió en un símbolo de lo que sucede cuando las mujeres ocupan el espacio que les pertenece.

Herramientas para una vida sin miedo
La alcaldesa enfatizó que la información es poder, pero la preparación física es la llave para una vida plena. Las claves de la jornada fueron:
- Autoprotección: Técnicas básicas para reaccionar ante situaciones de vulnerabilidad.
- Comunidad: Espacios de convivencia que refuerzan el lema de «cuidarnos entre nosotras».
- Apropiación: Recuperar los parques para que las mujeres caminen y vivan sin temor.
Mérida avanza con visión de mujer
El compromiso de esta administración no se queda en la teoría. Mientras las mujeres practicaban técnicas de defensa, a pocos metros, el entorno también mostraba cambios: la repavimentación de casi un kilómetro de calles en la zona nororiente refuerza una seguridad vial que complementa la seguridad personal.

Acompañada por un bloque de mujeres líderes, entre diputadas y regidoras, Cecilia Patrón cerró el evento con una invitación que resonó en todas las presentes:
«Transmitamos este aprendizaje a las siguientes generaciones. Creemos una comunidad de mujeres que sepan defenderse y, principalmente, vivir libres».
Hoy, las mujeres de Vista Alegre regresaron a casa con los hombros un poco más erguidos y la mirada más firme. Porque en Mérida, cuando una mujer se siente segura, toda la ciudad avanza.




