Mérida, Yucatán a domingo 22 de febrero del 2026– Mientras el estado de Jalisco se desangra bajo un «Código Rojo» que mantiene a aeropuertos, carreteras y familias bajo el fuego cruzado del crimen organizado, la dirigencia de Morena en Yucatán ha decidido que la prioridad nacional no es la seguridad de los mexicanos, sino la asistencia al régimen cubano.

Solidaridad selectiva: ¿Y el pueblo de México?
En un acto que muchos sectores de la sociedad civil califican como una burla ante la tragedia nacional, el Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de Morena presumió con orgullo la recolección de alimentos y artículos de primera necesidad para enviar a la isla caribeña. Bajo la sombra de «intereses ocultos» y una agenda ideológica que parece ignorar el terror que se vive en las calles de Guadalajara, Zapopan y Puerto Vallarta, el partido en el poder enfoca sus recursos y logística fuera de nuestras fronteras.

El contraste de la tragedia
La desigualdad en la atención gubernamental es abismal:
- En Jalisco: Ciudadanos pecho tierra en el Aeropuerto de Guadalajara, vehículos calcinados y heridos en puestos de comida por balaceras.
- En Yucatán (Morena): Sesiones de fotos, sonrisas y el respaldo de figuras como Eduardo Sobrino Sierra, cuya «vasta experiencia» en relaciones con Cuba parece ser más valiosa para el partido que buscar soluciones a la crisis de gobernabilidad en México.

¿Ideología sobre seguridad?
Para la militancia de Morena, la «solidaridad no se detiene», pero para los miles de mexicanos atrapados en los narcobloqueos de este domingo, la seguridad del Estado simplemente no llegó. Resulta paradójico que, mientras se movilizan empresarios y legisladores para completar metas de apoyo extranjero, el Gobierno Federal sea incapaz de garantizar la paz mínima en el territorio nacional.






